Digitalización sin Eficiencia: El Riesgo Silencioso de la Nueva Ley Nacional para Eliminar Trámites Burocráticos
- Daniel Bautista Contreras
- 31 jul
- 3 Min. de lectura

En eReform Consulting, nuestra misión es transformar la administración pública en México hacia un modelo más eficiente, transparente y accesible para ciudadanos y empresas. Desde hace dos décadas hemos observado de cerca los retos y oportunidades que conlleva la modernización gubernamental, lo que nos lleva a prestar especial atención a la reciente entrada en vigor de la Ley Nacional para Eliminar Trámites Burocráticos y sus efectos en la simplificación y digitalización de trámites y servicios.
Esta legislación adopta un enfoque loable en la disminución de la burocracia y en la optimización y facilitación de la interacción entre el gobierno y la ciudadanía. Un elemento clave es la necesidad de simplificar los procedimientos antes de su digitalización, lo cual se alinea con nuestra filosofía.
No obstante, nos preocupa que, a pesar de esta directriz, existe un riesgo considerable de que las autoridades locales, en su afán de mostrar resultados inmediatos, opten por una digitalización superficial que no aborde la raíz de la ineficiencia: los procesos mal diseñados.
La Trampa de la Digitalización Superficial
Consideremos un trámite que, en su forma física, requiere siete copias de un documento, la firma de tres funcionarios que no se comunican entre sí y una espera prolongada. La nueva ley demanda que esto se simplifique antes de digitalizarlo. Lo ideal sería reducir el número de copias (incluso eliminarlas), optimizar las aprobaciones y acortar los tiempos de espera. Sin embargo, ¿qué ocurriría si simplemente se crea un formulario en línea que sigue exigiendo siete archivos adjuntos, que luego son impresos para las firmas manuales, manteniendo la espera de semanas? Esto no es digitalización; es una simulación de digitalización. Es como embellecer un motor oxidado: se ve mejor por fuera, pero sigue fallando internamente. Este enfoque seguramente no solo decepcionará al ciudadano, quien espera una mejora real, sino que también generará una falsa percepción de progreso dentro de la administración, desperdiciando recursos valiosos sin lograr un impacto significativo en la eficiencia o la calidad del servicio.
¿Por qué corremos este riesgo?
Las causas son tan estructurales como previsibles:
Presión por resultados rápidos: Las nuevas administraciones buscan victorias visibles. La digitalización, aunque superficial, puede parecer una "victoria rápida".
Falta de metodología: La simplificación requiere técnica, análisis y un cambio cultural profundo, no es tan sencillo como "subir un formulario a la web".
Resistencia al cambio interno: Modificar un proceso burocrático implica desafiar intereses y enfrentar inercias institucionales arraigadas, lo cual es más difícil que cambiar el formato de un documento.
Mala interpretación normativa: A pesar de la claridad de la ley, su implementación puede ser malinterpretada, priorizando la "obligatoriedad de digitalizar" en lugar de la "obligatoriedad de simplificar".
Nuestra propuesta: digitalización con sentido estratégico
En eReform Consulting, comprendemos que la verdadera transformación digital en el gobierno local no se centra en la tecnología en sí, sino en procesos inteligentes habilitados por la tecnología. Nuestro enfoque incluye:
Diseño de la estrategia: Definimos objetivos, metodología, acciones, responsables, cronograma, indicadores y monitoreo.
Diagnóstico profundo: Analizamos cada paso del trámite, identificando redundancias, cuellos de botella y oportunidades de mejora.
Rediseño de procesos: Creamos flujos de trabajo eficientes, centrados en el ciudadano y en la optimización de recursos, eliminando todo lo que no genere valor.
Digitalización estratégica: Una vez que el proceso es eficiente, implementamos soluciones tecnológicas adecuadas para potenciarlo, no para ocultar sus deficiencias.
Capacitación y acompañamiento: Aseguramos que el personal esté preparado para operar los nuevos sistemas y que la cultura de la eficiencia se arraigue.
Institucionalización de los cambios: Aseguramos que las transformaciones implementadas se mantengan a largo plazo.
Monitoreo y evaluación: con indicadores claros que midan mejoras tangibles.
Conclusión: Modernizar es transformar, no disimular
La Ley General de Mejora Regulatoria nos brinda la oportunidad de construir una administración pública más ágil y efectiva. Sin embargo, esta oportunidad solo se concretará si las autoridades locales van más allá de la superficie. En eReform Consulting, estamos preparados para ser su aliado en este proceso, garantizando que la digitalización signifique eficiencia real y no solo una mejora estética.
Invitamos a todas las autoridades a reflexionar: ¿Están realmente simplificando, o simplemente digitalizando la burocracia? El futuro de la gestión pública en México depende de esta distinción esencial.